Nuestras células tienen un sistema defensivo conformado por tres enzimas cruciales, las cuales suelen trabajar en dinamismo para evitar que los elementos que oxidan nuestros tejidos en general lo consigan. Con una gota de sangre y través de un sistema tecnológico, podemos saber cuál es el equilibrio real y así, podremos manejarla adecuadamente de cara a evitar el envejecimiento acelerado o las complicaciones cardio-neuro-vasculares.