Existen cada vez más pacientes con alteraciones a este nivel. Es el caso de situaciones como el Autismo, Asperger, TDAH en niños y como la fatiga crónica y la fibromialgia en adultos. No hay duda de la implicación medioambiental en esta tasa en in crescendo. El estudio de las variables neurobioquímicas, digestivas, del medio interno, incluso del estrés oxidativo, nos dejan claro el camino a seguir en cada paciente de cara a su tratamiento especifico, el cual no se hace esperar para brindar beneficios clínicos.