Hoy en día sabemos que uno de los grandes factores de riesgos cardiovasculares, que apenas se tiene en cuenta en el manejo convencional, es el “Stiffnes” o rigidez arterial. Mientras más rígidas estén nuestras arterias, más riesgos de hipertensión arterial, infarto de miocardio o ictus, tenemos. A través de un mecanismo no invasivo, logramos valorar la condición descrita de las pequeñas, medianas y grandes arterias y diseñamos un programa de tratamiento que nos permite devolver, al menos parcialmente, la elasticidad arterial