Este fenómeno de pérdida de la adecuada función intestinal se caracteriza por una alteración a nivel de los enterocitos, que son las células del intestino delgado que actúan como barrera o “aduana”, de nuestro organismo, permitiendo el paso al torrente sanguíneo de lo que ingerimos por vía oral, solo de lo fisiológicamente digerible. La alteración de esta función impacta de forma muy negativa en el organismo, generando una clínica muy variopinta, de las cuales en muchas ocasiones no se encuentran causas desde el punto de vista convencional. Este estudio nos permite de forma objetiva confirmar esta alteración para diseñar un tratamiento a la medida.