Demostrado:

Partos por cesárea y/o uso de antibióticos en los primeros 3 años de vida, afectan la diversidad de la microbiota intestinal y favorece que crezcan cepas de filos pro patológicos en términos de alergias, enfermedades autoinmune, incluso obesidad, y alteraciones funcionales del sistema nervioso central.  Estos datos nos deben hacer mas sensatos a los médicos sobre todo a los pediatras y médicos de familia, a la hora del uso clínico de antibióticos para controlar patologías infecciosas del tracto respiratorio superior, se sabe que muchas de estas son provocadas por virus y tratadas como si fueran bacterianas, La presión de los padres en muchas ocasiones en aras de una recuperación acelerada para dar cumplimiento a las exigencias sociales de competitividad laboral es otro eslabón a tener en cuenta incluso por nosotros los médicos, porque tenemos que ser el corta fuegos de esta situación y aportar la información necesaria para que podamos tener paciencia y cuidado de nuestros hijos sin prescribirles antibióticos si estos literalmente no lo llevan, otra opción a considerar y poco ejecutada es que los médicos tenemos en general muy poco conocimiento de el valor de la microbiota intestinal en la salud en general, como diría un gran colega Argentino, El Dr Daniel Arias, somos solo un 10% humano, el resto esta compuesto por bacterias que gran parte de ellas se encuentran en el tubo digestivo; Para que tengáis una idea a nivel del colon andamos en 10 a la 14, lo que significa mucho pero mucha cantidad, el 50% de nuestras heces son bacterias, con estos antecedentes y las recientes publicaciones de los últimos 5 años en las cuales se constata de forma muy objetiva que la menor diversidad bacteriana en el tubo digestivo influye en el desarrollo temprano y agresivo de múltiples patologías desde:

  • Obesidad – síndrome metabólico – Diabetes tipo 2.
  • Diabetes tipo 1 de debut infantil
  • La alopecia.
  • Alergias múltiples.
  • Intolerancias alimentarias.
  • Intestino irritable.
  • Enfermedades hepáticas y sobrecarga tóxica de este órgano
  • Cáncer.
  • Entre otras.

Deberíamos ser cautos con el uso de Antibióticos y en el caso necesario de su uso aportar adecuadamente pro y prebióticos que ayuden a la recuperación de la microbiota, incluso tener en cuanta algún antimicótico no absorbible como la nistatina para que las cepas micóticas oportunistas no asciendan, condición que también impacta de forma negativa en la salud humana. Dr. Cubrias

Estudio:

Un estudio revela el impacto de los antibióticos y otros factores en el microbioma intestinal infantil

La población microbiana de la primera infancia parece ser crítica para la salud humana.

Un análisis exhaustivo de los cambios en la población microbiana intestinal durante los tres primeros años de vida ha puesto de manifiesto algunos de los impactos de factores como la forma del parto –vaginal o por cesárea– y la exposición a los antibióticos, incluyendo los efectos de múltiples tratamientos con antibióticos.

En un artículo publicado en “Science Translational Medicine”, un equipo dirigido por investigadores del Massachusetts General Hospital (MGH) y el Broad Institute, en Cambridge, Massachusetts, Estados Unidos, se describen las conclusiones que pueden ayudar a entender cómo se establece el microbioma intestinal y cómo la combinación de microbios en los niños individuales puede contribuir al riesgo de desarrollar trastornos como la diabetes tipo 1 y la enfermedad inflamatoria intestinal.

“Una de las motivaciones principales de la investigación del microbioma es que la población microbiana de la primera infancia parece ser crítica para la salud humana y la disminución de la diversidad de la microbiota intestinal ha sido implicada en una serie de enfermedades alérgicas y autoinmunes”, dice uno de los autores, Ramnik Xavier, jefe de la Unidad Gastrointestinal del MGH y miembro del Instituto Broad.

“Nuestro estudio no sólo analizó el microbioma intestinal en alta resolución que nos permitió identificar las especies microbianas y las cepas, sino que al seguir a los participantes en el tiempo hemos sido capaces de descubrir hallazgos que no han sido revelados por muestras individuales de cada paciente”, detalla.

En colaboración con un equipo de investigadores finlandeses que han trabajado durante varios años, el equipo de MGH/Broad inscribió a un grupo de 39 niños de los cuales se tomaron muestras de heces mensuales tras el nacimiento y hasta la edad de 36 meses. Se analizó cada muestra con un procedimiento estándar de secuenciación basado en ARN utilizado para identificar poblaciones microbianas y la secuenciación más detallada del genoma completo en aproximadamente el 25% de las muestras para revelar las cepas específicas de especies microbianas identificadas.

Durante el periodo de estudio, 20 de los participantes recibieron antibióticos para tratar las infecciones respiratorias o del oído, con los niños recibiendo entre nueve y 15 tratamientos. Se encontraron muchas características del microbioma intestinal en desarrollo que eran consistentes a través de todos los participantes en el estudio, con la presencia y abundancia de especies particulares aumentando y disminuyendo en puntos de edad similar.

Los investigadores también detectaron varias diferencias claras a partir de los hallazgos de estudios previos sobre el impacto de la lactancia materna. Los primeros trabajos que compararon niños amamantados con niños alimentados con fórmula identificaron un aumento en la abundancia de especies de ‘Bifidobacterium’ en los que fueron amamantados durante periodos más largos de tiempo.

Todos los niños en esta investigación fueron amamantados durante cierto periodo de tiempo y aunque hubo cierta correlación entre la duración de la lactancia materna y los niveles de ‘Bifidobacterias’, algunos de los niños de este grupo tenían niveles bajos de esas bacterias, incluso con leche materna.

Trabajos anteriores también han informado de haber encontrado una firma particular del microbioma, con baja abundancia del género ‘Bacteroides’, en los niños que nacen por cesárea durante los primeros seis meses de vida. En el estudio actual, los autores encontraron el mismo patrón en los cuatro niños nacidos por cesárea, pero se sorprendieron al hallar que también se produjo en siete de los niños nacidos por vía vaginal.

Los niños que habían sido expuestos al tratamiento con antibióticos tuvieron una reducción en la diversidad de su población microbiana, una diferencia que fue aún mayor en aquellos que también presentaban niveles bajos de ‘Bacteroides’. La secuenciación conjunta de genes reveló que en los niños expuestos a antibióticos las especies bacterianas tienden a ser menos y estar dominadas por una sola cepa, en lugar de las varias especies y cepas observados en los no tratados con antibióticos.

El análisis de muchas muestras tomadas en el tiempo reveló que los microbiomas de los niños expuestos a los antibióticos fueron menos estables, en particular alrededor del tiempo de tratamiento con antibióticos. La presencia de genes conocidos por conferir resistencia a los antibióticos aumentó rápidamente durante el tratamiento antibiótico y los niveles de genes de resistencia codificados en los cromosomas microbianos cayeron rápidamente después de la interrupción del tratamiento.

Sin embargo, los genes de resistencia codificados en moléculas de ADN pequeñas llamados elementos móviles –un medio por el cual los genes de resistencia pueden ser transmitidos entre las bacterias– persistió mucho más tiempo después de la retirada de los antibióticos.

WEBS RELACIONADAS :