Un Proceso Neoplásico se produce siempre bajo una merma del sistema inmunológico, por lo cual se hace importante optimizar el mismo.
No obstante lo anterior, en la generalidad de los procesos cancerígenos ha ocurrido previamente y en muchos casos por un tiempo importante, unas alteraciones en las condiciones del medio interno celular (espacio que esta en contacto directo con las células).

Dichas alteraciones tienen una gran relación con la afectación de los sistemas de detoxificación del organismo compuesto por los pulmones, hígado y riñones además del sistema linfático, arterial y el venoso, este importante sistema detoxificador actúa ayudando a eliminar del organismo los residuos metabólicos de las células, así como los elementos tóxicos que “llegan” o se producen en el organismo ya sea por vía inhalada, tópica, oral o directamente en vena. Además de esta función el sistema de tampón actúa estabilizando el PH intra y extracelular, condición que favorece o entorpece nuestro metabolismo. El “agotamiento” de estos sistemas afectan la capacidad de generación de múltiples enfermedades entre ellas el cáncer, es por ello que es fundamental recuperar tan pronto como sea posible el funcionamiento adecuado de estos “filtros “ y devolver la capacidad de mantener un PH seudo alcalino en el exterior celular, el cual será seudo acido en el interior celular hacia un estado fisiológico.

Una de las importantes alteraciones que se producen secundario a lo anteriormente expuesto es el proceso de disfunción mitocondrial, la mitocondria es la estructura celular en la cual se produce el 98% de la energía, si esta se ve afectada, el proceso de síntesis también, trayendo consigo alteraciones celulares importantes que suelen caracterizarse por una oxidación muy alta con una bajada en la capacidad de anti oxidarse, generando sufrimiento celular, porque paralelamente a esto disminuye considerablemente los niveles de ATP (adenosin trifosfato), que no es mas que la molécula de la energía, Con menos energía la actividad celular se deteriora de forma importante perdiendo entre otras cosas la capacidad de llevar a cabo el proceso de muerte celular programada o apoptosis, condición que acompaña a el inicio de un proceso canceroso, es por ello que debemos generar mas energía celular y anti-oxidar de forma integral e inteligente.

Las células neoplásicas tienen la capacidad de abrirse camino hacia células normales a través de unas sustancias llamadas proteasas que literalmente invaden y rompen la pared celular de las células contiguas “infectándolas”, esta pared esta formada en gran parte por colágeno que es una proteína, que a su vez depende de aminoácidos, vitamina C, hierro, zinc y otros cofactores para sintetizarla. Se ha demostrado que el aminoácido más requerido y menos abundante en la alimentación, para la síntesis de colágeno es la glicina, su aporte ayuda a reforzar las paredes de nuestras células limitando la extensión del Cáncer.

Una célula para convertirse en cancerígena tiene que experimentar cambios estructurales y funcionales, uno de los primeros consiste en la expresión de una proteína llamada CYP1B1; las células normales no expresan estas proteínas, actualmente y desde hace poco contamos con un nutraceútico que reconoce esta proteína con una especificidad de hasta un 98%, entrando a la célula y favoreciendo su deterioro de forma importante pudiendo llegar a comportarse como un agente quimioterápico nutricional que respeta a las células normales.

El aporte de quimioterapia oncológica deja una invasión de toxinas en todo el organismo afectando nuestros sistemas de detoxificación previamente alterados , fundamentalmente el hepático, es por ello que aportamos agentes detoxificantes paralelo a la quimioterapia, evitando efectos secundarios y la depauperación orgánica en general. Por otro lado la quimioterapia y la radioterapia generan radicales libres de forma exagerada e inespecífica en el organismo fomentando la oxidación y limitando la capacidad de replicación celular de forma sistémica y poco especifica.

Los radicales libres son usados por nuestro sistema de defensa cuando nos enfrentamos a una infección, un trauma, etc. En este paso generan una función vital destruyendo los agentes extraños bacterianos. Pero cuando se producen de forma sistémica y en gran cantidad en busca de dañar a las células cancerígenas (efecto de la quimioterapia), también lo hacen con el resto de las células y en ellas potencia la inflamación, aniquila sus reservas energéticas y afecta profundamente su funcionamiento incluso mermando considerablemente el sistema de defensas, condición que puede servir de nicho para que se genere otro cáncer, es por ello que debemos potenciar el uso de antioxidantes a través de la alimentación y de algunos nutraceúticos que tienen la posibilidad de además de bloquear radicales libres en exceso, modular la inflamación crónica. Esto nos hará mas resistente a la quimioterapia e incluso hecho de forma adecuada puede potenciar el efecto toxico selectivo de la quimio y evitar el no selectivo.

Portar una patología neoplásica engendra estrés emocional, celular y orgánico en general, sumado a esto el uso de quimioterapia afecta a los ciclos celulares de forma muy importante siendo los más susceptibles o evaluables los de las células del intestino delgado y del folículo piloso, presentando el paciente clínicamente inapetencia marcada, con síntomas digestivos múltiples y/o caída del cabello. Todo esto genera una elevación importante del catabolismo celular (desgaste y daño), lo cual debe corregirse tanto como se pueda, por lo que un aporte de proteínas de al menos medio valor biológico y de fuente idealmente vegetal suele ser de gran valor en la terapia anti-neoplásica nutricional, con esta herramienta, podemos no sobre cargar el proceso de De metilación de la metionina y a la vez evitar la sarcopenia neoplásica (perdida de tejido muscular en el paciente con cáncer), los trabajos de Collin Campbel demuestran este efecto y pueden ser buscados en la red.

Por otro lado las células cancerígenas se alimentan fundamentalmente de glucosa, si usamos alimentos con hidratos de carbono de lenta absorción, limitaremos la inflamación sistémica que acompañan a estos procesos. El proceso inflamatorio crónico esta muy relacionado con la génesis del cáncer, debemos tener en cuenta que el mismo depende directa y proporcionalmente de la dieta y de las condiciones medio ambientales

ClinicaCellmedik
Dr. Cubrias